Mujer y Salud en el eje Orinoco – Matavén

mapa salud intercultural

Área de cobertura de las acciones: Zona Orinoco del Resguardo Selva de Matavén. Municipio de Cumaribo, departamento del Vichada. Comprende los sectores Berrocal – Ajota, Matavén – Fruta, Caño Zama y Atana – Pirariame.

Aliados: Red de Salud Indígena de la Amazonía – REDSiama, Organización Panamericana de la Salud, Secretaría Seccional de Salud del Vichada.

 

 

 

 

La implementación de estrategias de Atención Primaria en Salud (APS) ha sido reconocida por la OPS/OMS como un componente fundamental para el mejoramiento de los Sistemas de Salud en las Américas. Al ser adaptable a distintos contextos políticos, sociales y culturales y tener un enfoque integral con una orientación familiar y comunitaria, la APS ofrece la posibilidad de superar el énfasis biologicista en la enfermedad para reemplazarlo por un enfoque orientado hacia el cuidado de la salud y el bienestar general. Se trata de una transformación conceptual importante, pues implica la construcción de mecanismos de participación que permitan hacer un trabajo preventivo adaptado a las necesidades y particularidades de cada población. Asimismo, exige que los equipos de salud funcionen de manera transdisciplinar, adoptando herramientas y conceptos de las ciencias sociales con el objetivo de ofrecer una atención verdaderamente integral.

 

Para efectuar estos cambios en cualquier sistema de salud es necesario partir de una base conceptual construida de manera participativa con las comunidades que buscarán los servicios de salud en el marco del modelo de atención. Esto significa que es necesario conocer y construir con ellas un cuerpo de información clara y actualizable sobre sus determinantes de salud; es decir, sobre las condiciones socioeconómicas, culturales y ambientales que influyen en el estado de salud de la comunidad. Esta labor requiere obligatoriamente de un enfoque diferencial, en donde se tomen en cuenta las particularidades de cada grupo asociadas a su pertenencia étnica y a su condición social. Asimismo, se requiere un enfoque de género, que identifique la forma en que los roles asignados a hombres y mujeres en cada comunidad influencian su salud e impactan el bienestar de todos los habitantes.

 

Desde hace varios años las comunidades indígenas de la zona Orinoco del Resguardo Selva de Matavén han adelantado un proceso de reflexión sobre su salud y los determinantes que la influencian. Si bien cada uno de los grupos étnicos que habitan la zona tiene su propio concepto de salud, en su mayoría coinciden en torno a una misma idea: salud es “cuidar la vida, respirar bien, tener buen aliento [en el sentido de energía y fuerza], tener buena casa para dormir, tener un buen conuco [cultivo de roza y quema] para no aguantar hambre, vivir tranquilo sin problemas familiares, tener un ambiente sano en el monte, la vega o en el río, tener animales para comer, saber prevenir la enfermedad y dejarle a los niños un buen futuro”. Como se puede ver, se trata de una definición que coincide con las ideas de salud integral y los modelos preventivos de salud y vida propuestos por los países miembros de la Organización Mundial de la Salud en la actualidad.

 

 

 

 

 

Por otro lado, desde el año 2005 las mujeres indígenas de zona han adelantado esfuerzos orientados a recuperar sus conocimientos tradicionales sobre salud de la mujer. De esta forma, se han establecido espacios para la discusión de preocupaciones comunes como los crecientes casos de mujeres con complicaciones durante el embarazo y parto, el aumento del número de niños con fuertes diarreas y gripas o los precarios servicios de salud institucional prestados en las comunidades. Con todo esto, las mujeres han elaborado autodiagnósticos sobre la salud femenina e infantil y han sentado las bases para el desarrollo de iniciativas como la capacitación de una red de voluntarios indígenas en salud para la zona y la instalación de UROC-UAIRAC en sus comunidades. Así, hoy en día las comunidades indígenas de la zona tienen una idea de la situación nutricional de sus niños, cuentan con las capacidades para controlar enfermedades prevalentes en la infancia a nivel comunitario, realizan controles básicos de las mujeres gestantes (Orientados principalmente hacia la identificación de signos de preeclampsia y otros signos de alarma durante el embarazo), participan en iniciativas de control del cáncer del cuello uterino y han adelantado importantes reflexiones en torno a la planificación familiar y la salud sexual y reproductiva.

 

Desafortunadamente, el trabajo impulsado por las comunidades se ha desarrollado en un contexto en el que la mayoría de instituciones encargadas de la prestación de servicios de salud en la zona se han encontrado ausentes. Así, si bien en la actualidad la población puede acceder a servicios básicos gracias a los convenios y acompañamientos realizados por la Secretaría de Salud departamental, aún existen problemas en la afiliación al Sistema de Salud y en el acceso a servicios de mayor complejidad. A esto se le suma el hecho de que los profesionales médicos que visitan la zona rara vez conocen las particularidades sociales de cada grupo étnico, por lo que ofrecen una atención incompleta que no es comprendida por toda la población en razón de barreras lingüísticas y culturales. Todo esto ocurre en un momento en el que las mismas comunidades indígenas resaltan la necesidad de complementar sus saberes médicos tradicionales con los de la medicina institucional, buscando resolver problemas para los que sus especialistas propios no encuentran solución.

 

En un contexto en el que la población indígena de la Selva de Matavén afronta nuevos riesgos derivados de la generados por el contacto con la economía y los valores de la sociedad no indígena, el proceso de sedentarización de las comunidades y el deterioro de los recursos de su territorio, es necesario crear estrategias que permitan identificar los determinantes sociales de la salud de los pueblos indígenas de la zona. Todo esto tomando en cuenta sus calendarios ecológicos tradicionales y haciendo énfasis en el trabajo de salud de la mujer. Con esta propuesta se pretende construir una base conceptual para el desarrollo de un modelo de atención en salud con un enfoque diferencial y de género. A partir de un trabajo participativo que incorpore la organización y la movilización de las comunidades, se busca generar un cuerpo de información que permita a las instituciones coordinar sus esfuerzos con la población para brindar servicios adecuados para sus necesidades y su concepción de bienestar. Asimismo, se pretende que las actividades a realizar generen un proceso de empoderamiento por parte de la población, de forma que las comunidades puedan conocer y apropiarse de los diversos factores que condicionan su situación de salud y sean actores activos en su mantenimiento.

 

Este cuerpo de información tomará la forma de un calendario de la salud de los pueblos indígenas de la zona Orinoco. En este se identificarán los determinantes relacionados con los estilos de vida individuales, el funcionamiento de las redes familiares y comunitarias y las condiciones socio-económicas y culturales, asociando todo esto a los calendarios ecológicos tradicionales de cada grupo étnico. Asimismo, se hará un énfasis en los determinantes relacionados con la salud de la mujer, adelantando acciones para fortalecer la salud sexual y reproductiva de las mujeres jóvenes durante la pubertad y trabajando especialmente con las poblaciones que cuentan con escuelas comunitarias. Para esto se generarán espacios de discusión al interior de las comunidades en donde sea posible generar conocimientos y propuestas de acción, fortaleciendo al grupo de mujeres líderes que ha adelantado el proceso de reflexión de las comunidades durante los últimos años. Finalmente, se trabajará con las comunidades en el diseño de una estrategia intercultural para atender a los menores de cinco años con problemas nutricionales y enfermedades prevalentes. Esto llevando a cabo procesos de recuperación de alimentos tradicionales y fortaleciendo las capacidades de la red de voluntarios indígenas en salud existente.